viernes, 29 de noviembre de 2013

Concluyó el Encuentro de Morelia

Los Claretianos de América reavivamos el fuego de la Misión
con las nuevas generaciones
  
Mensaje a la Congregación
Veinticinco Misioneros Claretianos, estudiantes, hermanos, diáconos y presbíteros, procedentes de todo el Continente Americano, la Viña Joven del Padre Fundador, nos hemos encontrado en la colonial ciudad de Morelia, al occidente de la República Mexicana, para compartir nuestra vida y misión en las tareas vocacionales y formativas que desarrollamos en nuestros organismos. Nos acompañaron en este breve itinerario los Reverendos Padres Mathew Vattamattam, Prefecto General de Formación, Mario Gutiérrez y José Fernando Tobón, Presidente y Secretario de MICLA, respectivamente.
En el transcurso del Encuentro nos hemos enterado de la defunción de los Padres Guillermo Duarte de Colombia Oriental-Ecuador y de Romualdo Arbina de Canadá y su memoria nos ha permitido adentrarnos con ahínco en las experiencias, inquietudes y tareas vocacionales y formativas. El tifón de Filipinas nos ha permitido redescubrir la fragilidad de nuestras vidas y la urgente necesidad de vivir nuestra vocación en clave de solidaridad y de misión compartida.
En este compartir hemos redescubierto la profundidad de nuestro carisma y de nuestra identidad misionera y nos hemos sentido impulsados a reavivar este fuego y a contagiarlo a otros, especialmente a las nuevas generaciones. Hemos constatado la riqueza de nuestros Organismos, y de cada una de las personas, especialmente aquellas que, viniendo de otras Provincias (India, Indonesia, Filipinas, Santiago...), nos han hecho crecer en la alteridad, en la interculturalidad y en la vida fraterna. Hemos agradecido en distintas ocasiones la "sangre martirial" que corre por las venas de la Congregación y nos hemos alegrado con la beatificación de los Mártires de Sigüenza, Ciudad Real y Tarragona, entre ellos, el colombiano Jesús Aníbal Gómez, a quiénes pedimos la sabiduría necesaria para ser fieles.
Después de varias sesiones de trabajo hemos concluido en varias recomendaciones y sugerencias (vocacionales y formativas) a todos los Organismos, hemos asumido algunas líneas de acción a nivel zona (recordándoles que MICLA está constituida por tres zonas geográficas, norte, centro y sur) y hemos seleccionado otras para reforzarlas y finalmente, hemos señalado algunas líneas operativas para MICLA:
Agradecemos a la Provincia de México la cálida acogida que nos ha brindado durante estos días y queremos poner a los pies de Nuestra Señora de Santa María de Guadalupe las conclusiones de éste Encuentro y pedir al Espíritu Santo que fecunde el trabajo apostólico de nuestros Organismos.
Agradecemos a Dios todas sus bendiciones y queremos que siga haciéndose presente en la vida de nuestros pueblos y de nuestros organismos, especialmente ahora que celebraremos, el 13 de diciembre, los 90 años de presencia claretiana en Venezuela.
Nos encomendamos a sus oraciones.
       Los participantes ante las "yácatas" de Tzintzuntzan, Estado de Michoacán

Morelia, 29 de Noviembre de 2013

martes, 12 de noviembre de 2013

Convocados los Formadores y Responsables de la Pastoral Vocacional Claretiana en América

 
Faltan
para el evento 
 

Veinticuatro Claretianos, procedentes de todo el continente americano, empezamos el lunes 25 de noviembre, en el Centro de Espiritualidad Claretiana de Morelia (México), el Encuentro de Formadores y Responsables de la Pastoral Vocacional de los Organismos que hacen parte de la Conferencia Interprovincial MICLA.

El grupo está conformado por
     -  9 Prefectos provinciales de Formación 
     -  4 Formadores
     -  5 Responsables de Pastoral Vocacional
     -  3 Estudiantes de la Provincia de México
     -  El Presidente y el Secretario de la Junta directiva de MICLA
     -  El P. Mathew Vattamattam, Prefecto General de Formación.

Durante 5 días, este selecto grupo, siguiendo la línea de reflexión colectiva Congregacional a diversos niveles, hará un análisis actualizado de la realidad formativa y vocacional en los países de América, para señalar prioridades, contextualizar y relanzar procesos de convocación, recepción y formación inicial de quienes van a conformar las nuevas generaciones en esta parte del mundo.

La creación y consolidación de redes de apoyo y colaboración continental y la atención a las experiencias zonales que ya funcionan, es uno de los propósitos de esta asamblea a la cual los participantes llegan con las expectativas de los jóvenes formandos a su cargo y las inquietudes y angustias de las comunidades que van experimentando la limitación de los años y el número de misioneros de la Viña joven de la Congregación, como denominó el P. Claret, la presencia claretiana en este continente.
 
Contamos con su oración por el éxito de este evento. Los invitamos, además, a hacerse presentes con sus observaciones y sugerencias a través del foro abierto en este blog dando clic en la palabra comentarios abajo, o utilizando nuestro correo institucional: miclasej@gmail.com.

 

domingo, 13 de octubre de 2013

Uno de los nuestros en el martirologio de América


Beato Jesús Aníbal Gómez Gómez, CMF

Nació en Tarso, Colombia, en 1914

Entró en la Congregación a los 11 años y a los 21 fue destinado a España
para estudiar teología

Murió asesinado con 15 compañeros en Ciudad Real (España)
durante la Revolución española, en 1936

Fue beatificado, con 521 mártires más
-Obispos, Sacerdotes, Seminaristas, Religiosas y Laicos-
 en Tarragona, el domingo 13 de octubre de este año,
en ceremonia presidida por el Cardenal Angelo Amato,
prefecto para la Congregación de los Santos.

Ver detalles de la ceremonia, perfil de los nuevos Beatos y otras informaciones en
www.beatificación2013.com

Así informaron algunos medios de comunicación:
EL PAÍS  de Madrid
LA VANGUARDIA de Barcelona
EL COLOMBIANO de Medellín (domingo 13)

Sobre lo que se vivió en Tarso, tierra natal del nuevo beato, informó así El Tiempo, uno de los periódicos principales de Colombia:

sábado, 24 de agosto de 2013

Una carta importante para los Obispos de Brasil... y todos nosotros


Dom Tomas Balduino         Dom Pedro Casaldáliga              Dom José M. Pires   
        Goiás                        Sao Felix do Araguaia                            Paraiba    

"Ésta es la ocasión de vivir dentro de una Iglesia plural y pobre, de opción por los pobres"

Fiesta de la Asunción de Nuestra Señora
Queridos hermanos en el episcopado: Somos tres obispos eméritos que, de acuerdo con las enseñanzas del Concilio Vaticano II, a pesar de no ser más pastores de una Iglesia local, participamos siempre del Colegio episcopal, y junto con el Papa, nos sentimos responsables de la comunión universal de la Iglesia Católica.
  Nos alegró mucho la elección del Papa Francisco en el pastoreo de la Iglesia, por sus mensajes de renovación y conversión, con sus contantes llamados a una mayor simplicidad evangélica y mayor celo de amor pastoral por toda la Iglesia. Nos tocó también su reciente visita al Brasil, particularmente sus palabras a los jóvenes y a los obispos. Hasta nos trajo a la memoria el histórico Pacto de las Catacumbas.
  ¿Nos damos cuenta nosotros, los obispos, de lo que, teológicamente, significa ese nuevo horizonte eclesial? En Brasil, en una entrevista, el Papa recordó la famosa máxima medieval "Ecclesia semper renovanda".
Por pensar en esa nuestra responsabilidad como obispos de la Iglesia Católica, nos permitimos este gesto de confianza de escribirles estas reflexiones, con un pedido fraterno para que desarrollemos un mayor diálogo al respecto.

1. La Teología del Vaticano II sobre el ministerio episcopal

 El Decreto Christus Dominus dedica el 2º capítulo a la relación entre obispo e Iglesia Particular. Se presenta cada Diócesis como "porción del Pueblo de Dios" (no es más sólo un territorio) y afirma que, "en cada Iglesia local está y opera verdaderamente la Iglesia de Cristo, una, santa, católica y apostólica" (CD 11), pues toda Iglesia local no es sólo un pedazo de Iglesia o filial del Vaticano, sino que es verdaderamente Iglesia de Cristo, y así la designa el Nuevo Testamento (LG 22). "Cada Iglesia local es congregada por el Espíritu Santo, por medio del Evangelio, tiene su consistencia propia en el servicio de la caridad, esto es, en la misión de transformar al mundo y testimoniar el Reino de Dios. Esa misión se expresa en la Eucaristía y en los sacramentos. Esto se vive en la comunión con su pastor, el obispo".
 Esa teología sitúa al obispo no por encima o fuera de su Iglesia, sino como cristiano inserto en el rebaño y con un ministerio de servicio a sus hermanos. A partir de esa inserción, cada obispo, local o emérito, así como los auxiliares y los que trabajan en funciones pastorales sin diócesis, todos, en cuanto portadores del don recibido de Dios en la ordenación, son miembros del Colegio Episcopal y responsables de la catolicidad de la Iglesia.

2. La sinodalidad necesaria en el siglo XXI

  La organización del papado como estructura monárquica centralizada fue instituida a partir del pontificado de Gregorio VII, en 1078. Durante el 1º milenio del Cristianismo, el primado del obispo de Roma estaba organizado de forma más colegial y la Iglesia toda era más sinodal.
  El Concilio Vaticano II orientó a la Iglesia hacia la comprensión del episcopado como un ministerio colegial. Esa innovación encontró, durante el Concilio, la oposición de una minoría disconforme. El asunto, en verdad, no fue suficientemente asumido. Además, el Código de Derecho Canónico de 1983 y los documentos emanados del Vaticano, a partir de entonces, no priorizaron la colegialidad, sino que restringieron su comprensión y crearon barreras a su ejercicio. Eso favoreció la centralización y el creciente poder de la Curia romana, en detrimento de las Conferencias nacionales y continentales y del propio Sínodo de los obispos, de carácter sólo consultivo y no deliberativo, siendo que tales organismos detentan, junto con el Obispo de Roma, el supremo y pleno poder en relación a la Iglesia entera.
  Ahora, el Papa Francisco parece desear restituir a las estructuras de la Iglesia Católica y a cada una de nuestras diócesis una organización más sinodal y de comunión colegiada. En esa orientación, constituyó una comisión de cardenales de todos los continentes para estudiar una posible reforma de la Curia Romana. Sin embargo, para dar pasos concretos y eficientes en ese camino - lo que ya está sucediendo - él necesita de nuestra participación activa y conciente. Debemos hacer eso como forma de comprender la propia función de obispos, no como meros consejeros y auxiliares del Papa, que lo ayudan a medida que él pide o desea, sino como pastores, encargados con el Papa de velar por la comunión universal y el cuidado de todas las Iglesias.
 
3. El cincuentenario del Concílio

  En este momento histórico, que coincide también con el cincuentenario del Concilio Vaticano II, la primera contribución que podemos dar a la Iglesia es asumir nuestra misión de pastores que ejercen el sacerdocio del Nuevo Testamento, no como sacerdotes de la antigua ley, sino como profetas. Esto nos obliga a colaborar efectivamente con el obispo de Roma, expresando con más libertad y autonomía nuestra opinión sobre los asuntos que piden una revisión pastoral y teológica. Si los obispos de todo el mundo ejerciesen con más libertad y responsabilidad fraternas el deber del diálogo y diesen su opinión más libremente sobre varios asuntos, ciertamente, se quebrarían ciertos tabúes, y la Iglesia podría retomar el diálogo con la humanidad, que el Papa Juan XXIII inició y el Papa Francisco está señalando.
  La ocasión, pues, es la de asumir el Concilio Vaticano II actualizado, superar de una vez por todas la tentación de Cristiandad, vivir dentro de una Iglesia plural y pobre, de opción por los pobres, una eclesiología de participación, de liberación, de diaconía, de profecía, de martirio... Una Iglesia explícitamente ecuménica, de fe y política, de integración de Nuestra América, reivindicando los plenos derechos de la mujer, superando al respecto las cerrazones provenientes de una eclesiología equivocada.
  Concluido el Concilio, algunos obispos - muchos del Brasil - celebraron el Pacto de las Catacumbas de Santa Domitila. Aproximadamente 500 obispos los siguieron en ese compromiso de radical y profunda conversión personal. Fue así como se inauguró la recepción valiente y profética del Concilio.
  Hoy en día, muchas personas, en diversas partes del mundo, están pensando en un nuevo Pacto de las Catacumbas. Por eso, deseando contribuir a la reflexión eclesial de ustedes, enviamos anexo el texto original del Primer Pacto.
  El clericalismo denunciado por el Papa Francisco está secuestrando la centralidad del Pueblo de Dios en la comprensión de una Iglesia cuyos miembros, por el bautismo, son elevados a la dignidad de "sacerdotes, profetas y reyes". El mismo clericalismo viene excluyendo el protagonismo eclesial de los laicos y laicas, haciendo que el sacramento del orden se sobreponga al sacramento del bautismo y a la radical igualdad en Cristo de todos los bautizados y bautizadas.
  Además, en un contexto de mundo en el cual la mayoría de los católicos está en los países del Sur (América Latina y África), se torna importante dar a la Iglesia otros rostros además del usual, expresado en la cultura occidental. En nuestros países, es preciso tener la libertad de des-occidentalizar el lenguaje de la fe y de la liturgia latina, no para crear una Iglesia diferente, sino para enriquecer la catolicidad eclesial.
  Finalmente, está en juego nuestro diálogo con el mundo. Está en cuestión cuál es la imagen de Dios que damos al mundo y de la cual damos testimonio por nuestro modo de ser, por el lenguaje de nuestras celebraciones y por la forma que toma nuestra pastoral. Ese ponto es el que más nos debe preocupar y exigir nuestra atención. En la Biblia, para el Pueblo de Israel, "volver al primer amor", significaba retomar la mística y la espiritualidad del Éxodo.
Para nuestras Iglesias de América Latina, "volver al primer amor" es retomar la mística del Reino de Dios en la caminada junto a los pobres y al servicio de su liberación. En nuestras diócesis, las pastorales sociales no pueden ser meros apéndices de la organización eclesial o expresiones menores de nuestro cuidado pastoral. Al contrario, es lo que nos constituye como Iglesia, asamblea reunida por el Espíritu para dar testimonio de que el Reino está viniendo y que de hecho oramos y deseamos: ¡venga tu Reino!
  Esta hora es, sin duda, sobre todo para nosotros, los obispos, con urgencia, la hora de la acción. El Papa Francisco, al dirigirse a los jóvenes en la Jornada Mundial y al darles apoyo en sus movilizaciones, así se expresó: "Quiero que la Iglesia salga a la calle". Eso es un eco de la entusiasta palabra del apóstol Pablo a los Romanos; "Es hora de despertar, es hora de vestir las armas de la luz" (13,11). Sea esa nuestra mística y nuestro más profundo amor.
Abrazos, con fraterna amistad.
Dom José Maria Pires, arzobispo emérito de Paraíba
Dom Tomás Balduino, obispo emérito de Goiás
Dom Pedro Casaldáliga, obispo emérito de São Félix do Araguaia

Tomado de Religión Digital 

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Ecos de la JMJ 2013 + FC



Terminados la Jornada Mundial de la Juventud y el Encuentro de la Familia Claretiana en Brasil, recogemos los ecos más relevantes:
  
El Encuentro FC, una experiencia que vale la pena

Comentan los PP. Ronaldo Mazula y Henry Ramírez, Prefectos de apostolado de Brasil y Colombia-Ecuador: 

  La Llegada del Papa Francisco a Rio de Janeiro y la realización de la JMJ 2013 estuvo marcada para la familia Claretiana por unos días previos de encuentro e integración. Sin lugar a dudas fue un momento de profunda comunión eclesial, en medio de una iglesia llena de contradicciones internas, pero con una fuerza espiritual que quiere que caminemos hacia los pobres y hacia el profetismo.

  Muchos nos hemos preguntado que fruto puede dejar para los jóvenes un evento tan masivo, la efusividad, la sensibilidad que se despiertan puede ser como un fuego que se inicia con la paja seca pero que luego se apaga en un instante.

  Los eventos masivos pueden condenar a la persona al anonimato, a la efervescencia y la euforia momentánea y quedarnos con una masa acrítica y sin voz propia. Pero no podemos negar que un acontecimiento como la JMJ vivida en Rio ha sido un momento de grandes aprendizajes para nuestra iglesia. Y sobre todo para la Familia Claretiana.

  Los día previos a la Jornada mundial de la Juventud, la Familia Claretiana ha realizado su II encuentro mundial, con delegaciones de la India, Francia, Italia, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Chile, EEUU y por supuesto Argentina. Miembros de la familia Claretiana, Misioneras Claretianas, Religiosas de María Inmaculada, Misioneras de San Antonio María Claret, Seglares Claretianos, se dieron cita para compartir el carisma.

  Durante tres días hemos compartido en torno al Carisma Claretiano. Entre la música, la fiesta y la integración, hemos vivido una experiencia novedosa, por un lado la experiencia eucarística y de oración que nos preparó para una acción misionera.

  Salir a evangelizar a la playa Copacabana en Rio de Janeiro, fue una acontecimiento novedoso para muchos jóvenes, salir a hablar de Jesús de Nazaret en la playa permitió vivir una jornada misionera de anuncio del Evangelio a los turistas y transeúntes, los jóvenes con Biblia en mano y una bolsa de semillas fueron hablando con algunas personas a las que se les compartió la parábola del sembrador y se les compartió quienes eran la familia claretiana. Esta experiencia cualificada, personalizada marca una diferencia al participar en esta JMJ.

  El Papa llegó a Rio y ha continuado animando a la Iglesia desde una perspectiva de cercanía al pueblo y a los pobres, su llegada estuvo marcada por el contacto directo. Un llamado a salir a las Calles, a no dejarse excluir, a salir de los despachos parroquiales, de las instituciones, es decir una iglesia inserta en medio de las situaciones de este mundo.

  En medio de la visita del Papa, se desarrolló el II Encuentro JMJ+FC, dejando grandes retos en el camino por construir el movimiento mundial juvenil de la Familia Claretiana:
  • Lograr fortalecer la identidad claretiana de los y las jóvenes.ž 
  • Potenciar la animación bíblica de la pastoral Juvenil. 
  • Fortalecer e incentivar nuestro trabajo en la Justicia, la paz y la Integridad de la creación. 
  •  La creación de estrategias de comunicación y conformación de la dinámica del Movimiento Juvenil de la Familia Claretiana.
  Los días 28 y 29 de julio luego de la JMJ nos volvimos a encontrar como Familia Claretiana para evaluar y definir el camino a seguir:
  • Se valora positivo la realización del JMJ+FC ya que logra dar un carácter cualificado y formativo a la participación en un evento tan masivo.
  • La JMJ+FC permite profundizar decantar las experiencias vividas, generando momentos de discernimiento sobre la vocación de los y las jóvenes.
  • Ha permitido la integración y el compartir el don carismático claretiano entre los jóvenes, permitiendo reconocer nuestra presencia en el mundo.
  • Ha sido un espacio de reflexión y análisis de las perspectivas de la pastoral juvenil en la Congregación y especialmente en Améric.

   La JMJ+FC es un espacio que tenemos que fortalecer para permitir a los y las jóvenes encontrar en el carisma claretiano y la propuesta de Jesús de Nazaret un estilo de vida que los haga constructores de paz, de justicia y fraternidad, haciendo que logren fortalecer su identidad vocacional.
  Es necesario fortalecer los procesos de formación juvenil para que se cualifique la participación en una actividad masiva como la JMJ o cualquier acto similar a este.


Reportaje gráfico del Encuentro FC

Nos lo presenta, en su página de Facebook, el P. Henry Ramírez, de Colombia-Ecuador. 
Miremos finalmente, el recuento que de estos dos importantes eventos, el eclesial y el congregacional, hacen nuestros hermanos, los anfitriones:

//www.claretianos.com.br/noticias/2106/A+JORNADA+MUNDIAL+DA+FAMILIA+CLARETIANA+DEIXA+SAUDADES